¿Temperatura demasiado baja? Así afecta al cuerpo

¿Temperatura demasiado baja? Así afecta al cuerpo

Aunque en gran parte de Colombia el clima suele ser templado o cálido, hay regiones —como las zonas andinas o páramos— donde las temperaturas pueden descender considerablemente, especialmente en la madrugada o durante la temporada de lluvias. Cuando el cuerpo se expone al frío, reacciona de inmediato: sentimos escalofríos, la piel se enfría y las manos y pies se entumecen. Pero ¿qué ocurre realmente dentro del cuerpo cuando baja la temperatura? Aquí te explicamos cómo afecta el frío al organismo y cómo protegerte.
La reacción natural del cuerpo ante el frío
El cuerpo humano busca mantener una temperatura interna cercana a los 37 °C. Cuando el ambiente se enfría, el organismo intenta conservar el calor reduciendo el flujo sanguíneo hacia la piel y las extremidades. Por eso, las manos, los pies, la nariz y las orejas se enfrían primero: el cuerpo prioriza mantener calientes los órganos vitales.
Al mismo tiempo, los músculos comienzan a temblar. Estos temblores son contracciones rápidas que generan calor y ayudan a elevar la temperatura corporal. Es el primer mecanismo de defensa frente al frío, aunque consume energía y no puede mantenerse por mucho tiempo.
Cuando el cuerpo se enfría demasiado
Si la exposición al frío es prolongada y el cuerpo pierde más calor del que produce, la temperatura interna empieza a descender. Cuando baja a unos 35 °C, se considera hipotermia leve. Los síntomas incluyen:
- Escalofríos intensos
- Entumecimiento en dedos de manos y pies
- Cansancio y dificultad para concentrarse
- Movimientos y habla más lentos
En la hipotermia moderada (32–35 °C), los temblores pueden cesar porque los músculos ya no responden. La persona puede parecer confundida, somnolienta o torpe. Si la temperatura sigue bajando, la situación se vuelve peligrosa: el corazón y el cerebro dejan de funcionar correctamente y puede producirse un paro cardíaco.
Efectos del frío en la circulación
Cuando los vasos sanguíneos se contraen, la presión arterial puede aumentar temporalmente. En personas con enfermedades cardíacas, esto eleva el riesgo de infarto o de problemas circulatorios. Además, el corazón debe trabajar más para bombear la sangre, lo que puede ser un esfuerzo considerable, sobre todo en adultos mayores.
El frío también reduce la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno de manera eficiente, lo que genera fatiga y menor rendimiento físico, incluso con temperaturas moderadamente bajas.
Lesiones por frío: cuando el tejido se congela
En condiciones de frío extremo, la piel y los tejidos pueden congelarse, provocando congelación o frostbite. Suele afectar las zonas más expuestas: dedos, orejas, nariz y mejillas. Al principio se siente un hormigueo o ardor, luego entumecimiento. La piel puede volverse pálida o blanquecina, y en casos graves, aparecer ampollas o daño tisular.
Si sospechas una congelación, calienta la zona lentamente, preferiblemente con el calor del propio cuerpo (por ejemplo, colocando las manos bajo las axilas). No uses agua caliente ni fuentes de calor directas, ya que pueden agravar la lesión.
El frío dentro del hogar
En algunas regiones colombianas, especialmente en ciudades de altura como Bogotá, Tunja o Pasto, las viviendas pueden enfriarse durante la noche. Una temperatura interior por debajo de 18 °C puede causar rigidez muscular, incomodidad e incluso aumentar el riesgo de infecciones respiratorias. Los niños pequeños y los adultos mayores son los más vulnerables, ya que su cuerpo regula peor la temperatura.
Mantener una temperatura estable y agradable en casa no solo mejora el confort, sino que también protege la salud. Aislar bien las ventanas, usar cobijas térmicas y ventilar adecuadamente son medidas sencillas pero efectivas.
Cómo protegerte del frío
Hay varias formas de ayudar al cuerpo a conservar el calor:
- Vístete por capas: varias prendas delgadas aíslan mejor que una sola gruesa.
- Protege cabeza, manos y pies: por estas zonas se pierde mucho calor.
- Come y bebe con regularidad: el cuerpo necesita energía para generar calor.
- Muévete: la actividad física mejora la circulación y eleva la temperatura corporal.
- Evita la humedad: la ropa mojada o el sudor aceleran la pérdida de calor.
En casa, usa alfombras, cortinas gruesas y mantas para mantener el ambiente cálido, especialmente durante las noches frías.
Cuando el frío se vuelve peligroso
La mayoría de las personas tolera bien el frío por periodos cortos, pero una exposición prolongada puede ser grave. Si alguien presenta confusión, somnolencia o deja de temblar, es importante buscar atención médica de inmediato. La hipotermia avanza de forma gradual, pero puede tener consecuencias severas si no se trata a tiempo.
Aunque Colombia no es un país de inviernos extremos, las bajas temperaturas en zonas de montaña o durante las madrugadas pueden afectar la salud. Con información y precaución, es posible disfrutar del clima frío sin poner en riesgo el bienestar del cuerpo.









